
El pájaro que aprendió a surfear
El primer pensamiento es un juicio habitual: No floto muy bien.
Y es que los pájaros migradores no están hecho para la olas de los mares.
Pero yo, que no sé flotar, voy a aprender a surfear.

Un millón de años
He vivido un millón de años, el verde es mi color.
Lo he visto todo, y sin embargo, todavía no tengo la solución.
Y a este problema imposible, yo lo llamo “deshumanización”.

Me marcho para encontrarte.
¿Sabrán que seguir es ineludible, para poder ser felices?
¿Encontrarán en las huellas que dejamos atrás consuelo de que con ellos la vida fue más?

El rojo es mi color menos favorito
Las preguntas obligatorias.
Las respuestas diferentes.
Las verdades ausentes.
Contestarlas siempre un requisito.
Y como respuesta, el color rojo es el que más me molesta.


Intimidad desierta.
Construimos un hogar.
Con vistas a nuestro mar.
Nos abrazamos con intimidad.
Hasta que el desierto invadió nuestro hogar.

Tren al futuro
Tantos pasajeros subidos en un mismo tren, pero todos con destinos diferentes.
¿Cuál es la estación en la que termina tu billete?

Mirada inocente.
A veces la vida nos cuesta una mirada.
Un instante, un momento de entendimiento.
Y es justo en ese instante en el que entendemos que la pérdida de la inocencia es una tragedia.

El paisaje imperfecto
Final, pérdida, cambio, miedo.
Otro misterio que no resuelvo.
¿Por que se está alterando un paisaje que antes era perfecto?

Amigos por casualidad
Todos los veranos empezaban igual.
Pueblo, amigos, aventuras y libertad.
Pero ahora hemos crecido; nos hemos mudado al país de los adultos dónde se nos ha olvidado jugar.
